Principios del Modelo

“El bienestar y la formación de los niños y niñas es nuestra vocación”.       

Impulsamos el avance de las comunidades para que eduquen y se eduquen con el anhelo de promover el bienestar y el crecimiento. Avivamos la competencia de los(as) maestros(as) así como la vocación formativa de las familias, lo cual cimentará los pilares del proyecto de vida de los pequeños.

“Respetamos el desarrollo natural”.

Creemos que deben aprender de forma natural y amena. Por esto no los llenamos de contenidos sin sentido o los saturamos de experiencias para “mantenerlos ocupados”. Jugando, que es como descubren el mundo, los llevamos a que descubran saberes complejos y se enamoren del conocimiento.

Mediante la estrategia del Juego, Construyo y Aprendo, los niños y niñas aprenden en ambientes significativos y comunes, llamados “Situaciones Reales de Aprendizaje”, los cuales les facilitan la apropiación y uso de conceptos y significados de manera vivencial tal como sucede en el mundo real.

“Sembramos la semilla que Crecerá durante toda la vida”.

 Entre más pronto empiece la experiencia Crecer, mejores serán los frutos. Así que los estimulamos para que exploren su entorno y se preparan para responder exitosamente a los retos ciudadanos, ambientales y de la educación a lo largo de la vida.

“Fortalecemos nuestros procesos mentales para el desarrollo de habilidades del pensamiento, de efectividad y aplicación de los saberes”.

“Somos capaces de proyectar los aprendizajes en los diferentes espacios cotidianos. Convertimos lo que aprendemos en una herramienta para toda la vida”.